Espiritualidad (Parte 3)
- Conocimiento de Ser
- 17 jul
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 18 jul
¡Hola de nuevo! En esta entrada de la serie "Espiritualidad" vamos a distinguir entre lo que es un Camino Espiritual Real de los que no lo son. Por otro lado, vamos a adentrarnos en las distintas vías y medios para lograr este Pleno Reconocimiento de nuestra Propia Esencia. ¡Vamos allá!
Nacer sin Tradición
Cuando llegamos a este mundo, nadie nos dijo: "Bienvenido/a a Tu Propia Manifestación, Querido Dios. Eres ciertamente el Ser del Universo". No. Nadie nos dijo eso. Nos han dicho: "Hola Juan, Martina, Camila, etc. Tienes que ganarte el pan de cada día para sobrevivir", (o algo por el estilo). ¿De que se trata esta cálida bienvenida que recibimos? -claramente, es una broma-, se trata de una ausencia de Tradición de Sabiduría. ¿Y qué significa esto? Significa que no hemos nacido ni crecido dentro de una civilización que albergarse Verdad, es decir, dentro de una sociedad directamente influenciada por los conocimientos espirituales milenarios provenientes de una Tradición de Sabiduría transmitida de generación en generación.
Por el contrario, hemos "nacido" y crecido en una sociedad materialista completamente despojada de cualquier Conocimiento Espiritual real acerca de nosotros mismos y de la sorprendente realidad que nos rodea. Por lo cual, no es de extrañar que nos encontremos profundamente inmersos en una sociedad enferma e infeliz. Cuando digo enferma, me refiero a la enfermedad de la ignorancia espiritual. Vivir con ignorancia acerca de lo que uno es realmente, es ciertamente una enfermedad, pero tristemente, lo hemos tomado como algo "normal". Es una enfermedad porque hace de nuestro paso por el mundo un acontecimiento vano e insignificante.
Nuestra visión se ha nublado a tal punto que no percibimos la sacralidad de la existencia, la magnificencia del entorno que nos rodea, el misterio de esta inexplicable experiencia llamada "Vida". Por el contrario, nuestro paso por el mundo se ha vuelto algo sumamente mecánico, carente de significado real, sin un mapa, sin una dirección. Para muchos, de lo único que se trata la vida es de cumplir con los caprichos y deseos del ego, correr tras la satisfacción de deseos, sufrir lo menos posible, vivir cómodos y seguros en la zona de confort, disfrutar lo más que se pueda y reflexionar lo mínimo acerca del Ser y de la Realidad.
Claramente, estamos dormidos, y esta situación en la que nos encontramos inmersos no es más que una enfermedad. No es una enfermedad física, es una enfermedad Espiritual, una enfermedad del Alma. Es una condición letal que nos hace sentirnos seres miserables, faltos de plenitud y llenos de sufrimiento. Mira a tu familia, a los amigos que tienes a tu alrededor... Observa como están sufriendo por haber caído en el olvido de su propia naturaleza. Te aseguro que ningún psiquiatra, psicólogo o terapeuta podrá sacarlos de su desgracia. ¿Por qué? ¡Porque la mayoría de ellos también están dormidos! No se trata de maldad o de no albergar buenas intenciones, se trata de la pesada carga de ignorancia que albergamos. Pero la buena noticia es que existe una medicina definitiva para la ignorancia, y esta es: El Conocimiento de uno mismo.
Todo el problema es que NO sabemos quienes somos -como hemos explicado en entradas anteriores- y esto sucede porque nos encontramos atravesando un Ciclo Cósmico conocido como "La Edad Oscura", denominada Kaliyuga en la Filosofía Hindú. Es una edad en la cual el hombre se ha despojado de todo conocimiento divino y se ha alienado a los parámetros convencionales de la sociedad moderna, una sociedad en la cual, todo el conocimiento espiritual ha sido sepultado bajo las tierras del olvido de sí.
¿Por qué ocurre esto? Se trata de ciclos cósmicos. En definitiva, el olvido de nuestra verdadera Naturaleza es la Voluntad del mismísimo Ser Supremo. Gracias a Dios, estas eras cósmicas afectan a la humanidad en su conjunto... pero un individuo en particular podría escapar de su influencia si es lo suficientemente inteligente. En resumen, uno podría vivir en Satyayuga (la Edad de la Verdad) mientras el resto de la humanidad vive en Kaliyuga (la Edad Oscura). Es por esto que en esta fragante manifestación algunos de los seres despiertan y tienen la "misión" de ayudar a otros a Despertar a su Verdadera Naturaleza otra vez.
Entonces... ¿Cuáles son las implicancias de haber nacido en una sociedad carente de los conocimientos de una Tradición de Sabiduría?
Estos son solo algunos de los síntomas o efectos de haber nacido y sido educados en una sociedad carente de un verdadero conocimiento espiritual:
-Materialismo
-Identificación con el cuerpo
-Desconocimiento acerca de uno mismo y de la realidad que nos rodea
-Ausencia de un conocimiento profundo de la mente
-Falta de Verdad
-Falta de sentido
-Falta de dirección o de propósito
-Insatisfacción constante
-Falta de plenitud
-Sentido de carencia
-Desconexión con la naturaleza y el entorno
-Perdida de la sacralidad
-Abatimiento y sensación de monotonía
-Confusión, aburrimiento y deseo de placer excesivo
-Crisis, enfermedades mentales, trastornos psicológicos, etc.
Estos son solo algunos de los efectos que se encuentran dentro de una gran gama de sintomatologías producidas por los fuertes condicionamientos socioculturales de la época.
Entonces, quizás se preguntarán... ¿Cómo es posible salir de tanta ignorancia y oscuridad? La respuesta es: Con los conocimientos de una Tradición Espiritual.

Las Tradiciones de Sabiduría
Una Tradición de Sabiduría es un sistema de conocimiento espiritual transmitido a lo largo de generaciones, cuyo origen suele remontarse a periodos de la historia humana en los cuales existía una comprensión profunda de la naturaleza de la realidad, el ser humano y su lugar en el cosmos.
No se trata únicamente de un conjunto de creencias o rituales, sino de un sistema de enseñanzas vivas que guían al individuo en su paso por el mundo hacia la realización de su potencial psicológico, intelectual, ético y espiritual. En definitiva, impulsan el desarrollo evolutivo del ser humano en todos sus aspectos.
Hoy día, producto de la falta de conocimiento, se confunde muchas veces una "sagrada tradición de sabiduría" con una "religión o doctrina", y no necesariamente están vinculadas. Para arrojar más luz, se podría dividir a las Tradiciones de Sabiduría en tres categorías:
● NO DUALISTAS
● DUALISTA / NO DUALISTA
● DUALISTAS
- Cuando las tradiciones espirituales son NO DUALISTAS, Dios y el ser humano son uno y lo mismo. No hay ninguna diferencia entre ambos en absoluto.
- Cuando las tradiciones espirituales son DUALISTAS/NO DUALISTAS, Dios y el ser humano son diferentes, pero comparten una unidad subyacente.
- Y finalmente, cuando son DUALISTAS, Dios y el ser humano son diferentes y están separados entre sí. No hay unidad entre ellos.
En esta última categoría podrían incluirse toda la gama de religiones monoteístas que conocemos ¿no es cierto? Sin embargo, en esta entrada y en todo este sitio web, cuando nos referimos a "Tradiciones de Sabiduría" siempre estamos apuntando a las del primer tipo, es decir, a las Tradiciones Espirituales No Duales. Estas últimas nos recuerdan una y otra vez que "Dios" no es un señor con barba observándonos desde algún lugar lejano y remoto... ¡NO! "Dios" es otro nombre para la inherente Conciencia, en otras palabras, otro nombre para nosotros mismos. La principal característica de las Tradiciones No Duales es que apuntan al Reconocimiento de nuestra propia esencia, suprimiendo de nuestra mente todo vestigio de dualidad, por ende, de separación con el universo que nos rodea.
Estas Tradiciones son Sagradas en el sentido más elevado de la palabra, puesto que elevan la comprensión del hombre a un nivel en el que éste deja de existir como "él", para comenzar a existir como "ÉL". Dicho de otra manera, conducen al hombre a abandonar su pequeña noción de individualidad limitada, a fines de que comience a identificarse con el Ser del Universo Entero.
Sí, si nunca has leído acerca de esto puede sonar un poco loco... pero, si me tienes paciencia, verás como pronto todas tus dudas se irán aclarando. Recuerda lo que se ha dicho en la primera entrada de esta serie: "No somos lo que pensamos que somos". Y la razón de todas estas entradas sobre Espiritualidad y de todo este sitio web en general, es que las personas vuelvan a recordar su Naturaleza Divina para salir de su sufrimiento. No hay otro motivo más que este.
Entonces, las distintas Tradiciones Espirituales No Duales —tales como el Shaivismo No Dual de Cachemira, el Vedānta Advaita, el Budismo, el Cristianismo esotérico, entre otras— comparten una visión esencial: el ser humano no está completo en su estado ordinario de conciencia. Su desarrollo pleno requiere de un proceso de transformación interior, un "Despertar" que lo libere de la ignorancia primordial (la idea de estar limitado al cuerpo) y que lo alinee nuevamente con los principios universales que rigen al cosmos.
Principales características
Ahora vamos a definir algunas de las principales características de las Tradiciones de Sabiduría No Duales:
Las tradiciones filosóficas no duales brindan un mapa de la "Realidad", puesto que éstas no se encargan solamente de explicar el mundo visible, sino también de revelar conocimientos acerca de las dimensiones más profundas del ser humano, incluyendo la mente, el alma y los distintos planos de Conciencia. A su vez, por medio de diversas metodologías y de su propia gama de Escrituras, encaminan a los individuos a purificar su percepción y a acceder a estados superiores de comprensión y por ende, de experiencia.
Otra de las grandes características de las tradiciones espirituales no duales es que sacralizan nuestro paso por la existencia, recordándonos que el ser humano es esencialmente El Ser Divino en persona. Algunas de ellas, incluso, explican de forma muy detallada los procesos por los cuales el Supremo Ser se ha contraído o a sí mismo hasta convertirse en un pequeño individuo limitado.
En el plano psicológico, estas tradiciones contribuyen a revelar los mecanismos del ego (el "falso yo") y enseñan a trascenderlos mediante el incremento del Nivel de Ser y el Nivel de Conocimiento -de los cuales hablaremos más tarde-. Tal como dijimos antes, como proveen de una percepción sacralizada de la realidad, esto evita que las personas caigan en el nihilismo o en la falta de sentido vital. Por lo que, en sociedades donde existía todo este conocimiento sagrado, las personas tenían una clara idea de su propósito en el mundo, el cual se encontraba totalmente alineado con el ṛta u orden cósmico. Consecuentemente, las tradiciones ocupaban un rol fundante en el desarrollo psicológico de la comunidad.
Como en la actualidad las sociedades se han desarraigado de todos estos conocimientos ancestrales, los individuos quedan a merced de sustitutos fragmentarios tales como las ideologías, el consumismo o la espiritualidad superficial, las cuales no satisfacen en absoluto la sed que tiene el hombre por descubrir quien es, para que ha venido, y cual es el verdadero significado de la vida.
En conclusión, el acercamiento a las sagradas Tradiciones Espirituales No Duales no implican un "retroceso hacia el pasado", sino a reconectar con una sabiduría perenne que mediante distintas formas y métodos, siempre nos han guiado y señalado el camino hacia el Autoconocimiento y la Libertad Interior.
Continuará...
[Esta entrada se encuentra en proceso, mientras tanto, puedes seguir leyendo: El Proceso de Individuación y la Teoría de los Múltiples 'Yoes' (Parte 1)]